"Me llamo Marwan, soy de Madrid, me crié en Aluche, que es mi patria porque allí es donde di mi primer beso. Fue en un banco que aún puedo visitar. Ese es mi verdadero currículum, la gente a la que he querido y que me ha querido." Así empieza la biografía de Marwan (1979) un joven cantautor cuya vida ha estado marcada por sus experiencias amorosas. A lo largo de 10 años, Marwan ha ido coleccionando todas estas experiencias en sus poemas, reunidos y publicados por primera vez en La triste historia de tu cuerpo sobre el mío (Origami, 2013), obra que, en muy poco tiempo, le ha convertido en uno de los referentes de la poesía romántica contemporánea en nuestro país.
Como os conté en la Introducción de este blog, el amor es algo universal. Y, en mi caso, es el motor que me impulsa inconscientemente a seguir explorando día a día rincones tanto físicos como mentales, motivo por el cual siempre encuentro la inspiración en las obras de poesía romántica contemporánea.
Como os conté en la Introducción de este blog, el amor es algo universal. Y, en mi caso, es el motor que me impulsa inconscientemente a seguir explorando día a día rincones tanto físicos como mentales, motivo por el cual siempre encuentro la inspiración en las obras de poesía romántica contemporánea.
Siguiendo este instinto, el título de esta edición de bolsillo me llamó la atención y me cautivó automáticamente, impulsándome a rescatarla de entre las estanterías de una de las librerías más grandes de Barcelona. Me pareció sobrecogedor: la forma más banal (estéticamente hablando) de anunciar la proporción de desgracia que esconde cualquier dosis de felicidad en pareja; un bonito eufemismo para describir este espantoso juego del amor, tal y como lo denominaba Baudelaire, en el cual es preciso que uno de los jugadores pierda el gobierno de sí mismo.
La promesa que me hizo su portada no me defraudó en absoluto. Al contrario. La triste historia de tu cuerpo sobre el mío es más que un conjunto de versos que riman. De hecho, ni siquiera lo hacen. Esta recopilación de detalles, momentos y verdades que Marwan nos presenta de forma honesta y generosa cumple con lo que yo denomino poesía. Poesía son esas líneas, que a priori pueden parecer inconexas, entre las que podemos perdernos y, en el mejor de los casos, reconocernos. Yo me reconocí en esta triste historia y, contra todo pronóstico, la mía me pareció un poco más feliz. Y es que los poemas de Marwan hacen que te intuyas, que te traslades a tus debates más internos, y que salgas fortalecido de la lucha constante que todos libramos contra nosotros mismos. Me hizo entender que navegar a la deriva, frustrados y desconcertados por las vivencias que nos hacen sentir vulnerables y confusos, es uno de los caminos que nos permite crecer y construir una visión del mundo cargada de matices.
Estos poemas me mostraron que todos coleccionamos y cargamos mentiras, inviernos y decepciones a nuestras espaldas y cómo esto se convierte en una oportunidad para reconciliarnos con lo que somos y perdonarnos por seguir en la búsqueda de aquello que realmente nos pertenece y nos hace sentir seguros. Algo que, a su vez, conlleva ciertos riesgos.
Marwan nos proporciona un tipo de poesía romántica muy colorida, llena de contrastes y enormes subidas y bajadas de tensión. El aliento que nos quita en un poema puede compensarse con un enorme suspiro unas páginas más adelante. Además, tal vez sean su inexperiencia en la técnica poética y su esencia enormemente contemporánea, que nos sacude con paralelismos tan verosímiles que hasta duelen, los que le aporten una gran frescura y conviertan su libro en un básico apto para cualquier momento, ya sean unas cuantas paradas de metro o una noche bajo las estrellas.
| Poema "Propuesta para reducir la ansiedad" |
La triste historia de tu cuerpo sobre el mío es una hoja de ruta adaptada a las necesidades afectivas de corazones vacíos, sanos, rotos o en periodo de reconstrucción. Una invitación al sentimiento más destructivo, a la piedra en la que tropezamos más de dos veces, pero también a la autoevaluación, al descubrimiento, a la energía de una fe ciega que, aunque ignorada u oculta, permanece en nuestra historia para hacernos cada día un poco más grandes y llenar nuestra maleta de detalles que valgan la pena.

